22 de octubre 2025

22 de octubre 2025

Desafíos clave para el acero mexicano: negociaciones con EE.UU., reforma aduanera y dependencia energética estratégica

En un entorno global cada vez más competitivo, el sector siderúrgico mexicano enfrenta una confluencia de factores que pueden redefinir su posicionamiento estratégico. Por un lado, las negociaciones entre México y Estados Unidos se encuentran en su fase final para evitar nuevos aranceles, con implicaciones directas para el acero. Al mismo tiempo, en el país se impulsa una reforma profunda a la Ley Aduanera que transformará los mecanismos logísticos y de fiscalización del comercio exterior. Y finalmente, la revisión inminente del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T​-MEC) pone en evidencia la dependencia energética de México como un riesgo estratégico. A estos temas se suma el impulso de la iniciativa privada, con casos como Ternium que fortalecen la cadena industrial mediante programas como ProPymes. En este artículo, analizamos estos cuatro ejes con foco en los impactos para la industria del acero en México.

Negociaciones México‑EE.UU.: el acero en la recta final

Marcelo Ebrard, secretario de Economía, anunció que las conversaciones con Estados Unidos para evitar nuevos aranceles presentan un avance cercano al 90 %. Sin embargo, los sectores del acero y el aluminio siguen pendientes de resolución. Para el acero mexicano, esto representa la posibilidad de enfrentar nuevas barreras comerciales justo cuando se busca consolidar su posición en la región.

Evitar estos aranceles permitiría mantener la competitividad de los productos mexicanos frente a otros mercados. A su vez, es necesario anticiparse a los posibles nuevos requisitos de contenido regional o certificación de origen que puedan derivarse de este acuerdo. Las siderúrgicas deben prepararse con escenarios de contingencia, tanto para ajustes en costos como para renegociaciones contractuales.

Reforma de la Ley Aduanera: logística, fiscalización y costos en el comercio exterior

La reforma integral a la Ley Aduanera que ya fue aprobada por el Senado plantea cambios profundos que afectarán la logística de importación y exportación. Entre los más relevantes destacan la eliminación de causas excluyentes de responsabilidad para agentes aduanales, lo que podría trasladar responsabilidad legal y financiera a las empresas productoras.

Esto podría traducirse en mayores costos operativos, más fiscalización en recintos fiscalizados y menor certidumbre logística. Para el sector del acero, que importa materias primas y exporta productos de alto valor, es fundamental revisar su cadena documental y fortalecer sus procesos de cumplimiento aduanero.

Dependencia energética: vulnerabilidad para la industria del acero

El contexto energético nacional se vuelve un factor crítico para la industria del acero, altamente intensiva en consumo eléctrico y combustibles. En la antesala de la revisión del T-MEC, se señala la falta de garantías regulatorias y la desaparición de órganos independientes como factores de riesgo para la estabilidad del suministro.

Estados Unidos y Canadá han manifestado preocupaciones por el trato preferencial a Pemex y CFE, lo que podría derivar en disputas comerciales. Para la siderurgia nacional, esto implica prepararse ante posibles aumentos en tarifas eléctricas, interrupciones o restricciones regulatorias. La diversificación de fuentes de energía, los contratos a largo plazo y la generación propia son caminos que varias empresas ya comienzan a explorar.

ProPymes de Ternium: modelo de integración competitiva

En contraste con los factores de incertidumbre externos, la iniciativa privada en México también genera dinamismo y fortalece la cadena de valor. Un ejemplo es el programa ProPymes de Ternium, que en su 14ª edición sigue impulsando la profesionalización, innovación y competitividad de las pequeñas y medianas empresas que integran su cadena de suministro.

Este tipo de programas no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que también aumentan la resiliencia del sector ante crisis logísticas o regulatorias. En el contexto actual, resulta estratégico replicar y ampliar estas iniciativas, fortaleciendo la colaboración entre grandes empresas y sus proveedores.

Conclusión

La industria siderúrgica mexicana está ante un momento de decisión. Las negociaciones con EE. UU., los cambios regulatorios internos y los retos energéticos marcan un entorno desafiante. Sin embargo, también hay oportunidades claras para fortalecer la cadena industrial, como lo demuestra la experiencia de Ternium. La clave está en anticiparse, adaptarse y participar activamente en la definición del entorno competitivo.

Fuentes: